Aceites esenciales:
lavanda,
Tea-tea:es un anti-viral, desinfectante y anti-fúngico muy eficaz.
Lavanda: sirve para quemaduras, sarpullidos, irritaciones cutánea.
Arcilla: Puede usarse como cataplasma en el caso de golpes para evitar o disminuir la inflamación. En las llagas para ayudar a cicatrizarlas.
Si la mezclamos con la propia saliva es muy eficaz en la picadura de insectos.
Si la mezclamos con agua fria y la ponemos en la zona del estómago es bueno para bajar la fiebre.
La arcilla que es apta para consumir puede usarse para prevenir infecciones o intoxicaciones cuando tiene que tomarse agua de origen dudoso.
Y sobre todo para las quemaduras de todo tipo incluso las solares. Aplicar directamente sobre la piel.
Extracto de Equinácea:
Ideal cuando tenemos refrío o cuadro febríl. Meclar en agua de 15 a 20 gotas tres veces por dia antes de las comidas.
Plantas digestivas y carbón vegetal:
Una cápsula de carbón vegetal y una infusón que contenga Manzanilla, anís verde e hinojo, y María Luisa ayudan a eliminar las flatulencias y colaborar con la expulsión. Si además se sufre de acidez se puede agregar una cucharadita de arcilla blanca para uso interno como antiácido natural.
Salvia y Sauco:
Para la insolación ya que ayudan a regular la pérdida de agua corporal
5 gotas de extracto de cada una dos o tres veces por dia hasta que desaparezca la insolación. O una infusión preparada con 10 gramos de la mezcla de ambas.