Los alimentos poseen grasas que se clasifican en dos grandes grupos: las saturadas y las insaturadas. Dentro de éstas últimas encontramos dos grupos también: las monoinsaturadas y las poliinsaturadas. Los ácidos Omega-3 son un tipo de grasa poliinsaturada que reduce la formación de coágulos en el torrente sanguíneo. Por lo que mantiene despejadas las arterias y previenen inflamaciones celulares como la diabetes, la colitis, la artritis y enfermedades tan serias como el cáncer y mal de alzheimer.
Encontramos una importante fuente de Omega-3 en los pescados azules como el atún, el salmón, las sardinas, la caballa y en menor cantidad en los mariscos, los aceites de canola, lino, soja y en las nueces.