Las vitaminas del complejo B son escenciales para el crecimiento y desarrollo del sistema nervioso, para la digestión y el metabolismo. Pero no solo eso, sino que investigaciones recientes han encontrado que las vitaminas B son importantes para prevenir la demencia, los infartos en los ancianos y los derrames cerebrales.
Sin embargo, los beneficios de estos nutrientes para el cerebro son mayores. Ayudan a eliminar un aminoácido que ataca los vasos sanguíneos, la homocisteína. Los científicos han encontrado que las personas que tienen niveles muy altos de este aminoácido tienen la posibilidad de sufrir un derrame cerebral y de contraer el Mal de Alzheimer, que los que lo tienen en valores normales.
La vitamina B3 , la niacina, es la mas vinculada a la salud del cerebro. Las mayores fuentes de niacina son la carne vacuna, el cerdo, el pescado, (en especial el atún, el pez espada y la caballa) y el pollo. También las semillas de girasol, los maníes, la levadura de cerveza y los cereales enriquecidos.
El resto de las vitaminas puede conseguirse consumiendo arroz integral, germen de trigo, salvado, garbazos, brotes de soja, nueces, lentejas, paltas, algas de todo tipo y frutas secas.